Mientras media ciudad guarda un silencio sepulcral el Jueves Santo, la otra media se reúne para honrar a un santo que no está en los altares, pero sí en el corazón de los leoneses: Genaro Blanco Blanco. El pellejero, parrandero y amante del orujo que murió atropellado por «la Bonifacia» (el primer camión de la basura de la ciudad) en la madrugada del Viernes Santo de 1929.
Lo que empezó como una reunión de cuatro amigos (los Evangelistas) para brindar por su memoria, se ha convertido hoy en una de las procesiones más multitudinarias e irreverentes de España. Si quieres vivirla de verdad, aquí tienes la hoja de ruta.
El Ritual de la Cofradía: Más allá del orujo
El Entierro de Genarín no es solo una fiesta en la calle; tiene una liturgia propia que merece la pena conocer. La comitiva está encabezada por los pasos que representan a los personajes de la historia: la Muerte, la propia Bonifacia, la Moncha (prostituta que auxilió a Genaro) y, por supuesto, la efigie del propio Genarín.
La noche comienza en la Plaza del Grano, un lugar que parece haberse detenido en el tiempo. Allí se escuchan los primeros versos y se reparten las vituallas. Es un momento místico donde el olor a incienso de la tarde se mezcla con el aroma del orujo que empieza a correr de mano en mano.
Cómo vivir la experiencia (y evitar el botellón)
Es cierto que en los últimos años la masificación ha hecho que muchos solo vean el botellón en la Plaza del Grano. Pero si quieres sentir el espíritu de los Evangelistas, mi consejo es que te muevas. No te quedes parado. Busca la cabecera de la procesión, donde los hermanos de la Cofradía de Nuestro Padre Genarín recitan las rimas satíricas sobre la actualidad de León y de España. Es ahí donde reside la verdadera crítica social y el humor fino de esta tradición.
El momento cumbre en la Muralla: El final de la procesión tiene lugar en el «cubo de la victoria» de la muralla romana, cerca de la Catedral. Allí, un cofrade trepa para depositar los cuatro elementos: el queso, el pan, las naranjas y la botella de orujo. Es el homenaje final al pellejero en el mismo lugar donde perdió la vida. Escuchar los versos finales bajo la sombra de la muralla es una experiencia que todo el mundo debería vivir al menos una vez.
🎭 Guía para el Jueves de Genarín
¿Cuál es el recorrido oficial?
La procesión comienza en la Plaza del Grano, recorre las calles del Barrio Húmedo y termina en la Muralla (carretera de los Cubos), donde se realiza la ofrenda final.
¿A qué hora es el momento clave?
Aunque el ambiente empieza antes, la «salida» oficial suele ser en torno a la medianoche. El ascenso a la muralla ocurre ya de madrugada, cerca de las 2:00 o 3:00 AM.
💡 Consejo I Love León: Si quieres ver la ofrenda en la muralla, intenta situarte cerca de la torre de los cubos con antelación; es el sitio que más rápido se llena.
🍶 El menú de Genarín: Orujo y Queso
¿Qué se toma durante la procesión?
La tradición manda beber orujo de hierbas para combatir el frío de la noche leonesa. Se acompaña siempre de un poco de queso y pan, emulando la última cena del pellejero.
La importancia de la naranja
Junto al queso y el pan, la naranja es el tercer elemento de la ofrenda que se deposita en la muralla. Representa la humildad de los elementos que Genaro tenía aquel Jueves Santo de 1929.
«Los Versos»
🎤 Los Versos: La sátira de la noche
No hay Genarín sin rima. Cada año, la Cofradía lanza dardos en forma de poesía sobre lo que pasa en León. Un clásico que nunca falla es el brindis final:
«Y siguiendo la costumbre de esta sagrada cofradía,
tomemos un trago de orujo… ¡que ya viene el nuevo día!»
🎤 El Verso más «cañero» y real
Si hay una rima que resume el espíritu de la noche y que todo el mundo acaba gritando frente a la muralla, es esta dedicatoria al pellejero:
«Genaro, si eres un santo,
¿por qué nos gusta tanto tu manto?
No es por tu santidad ni por tu gloria,
es por el orujo que refresca nuestra memoria.»
Nota: Estos versos son parte de la liturgia pagana que los Evangelistas instauraron para burlarse de la sobriedad de la época.
Consejos de supervivencia para la noche
Si vas a participar, recuerda que el Viernes Santo en León es el día más sagrado y largo de nuestra Semana Santa. Aquí tienes tres reglas de oro:
- Bebe con sentido: El orujo de Genarín perdona, pero la resaca leonesa cuando te despiertes para ver «El Encuentro» unas horas después, no tendrá piedad.
- Abrígate: La «fresca» de León en la madrugada de la muralla no es ninguna broma. Un buen abrigo te salvará la noche.
- Respeta la ciudad: Disfruta de la parte pagana, pero recuerda que León es una ciudad que ama sus tradiciones en todas sus formas.
Si esta guía te ha servido para no perderte por el Húmedo, compártela con ese amigo que todavía piensa que Genarín es solo un botellón. ¡Hagamos que la cultura del orujo y el verso llegue a cada rincón! ¡Viva Genarín!

